Dame un punto de apoyo y moveré la tierra.

Dame un punto de apoyo y moveré la tierra.

somos agua pero todavía morimos de sed, aire pero aún no sabemos cómo elevarnos, fuego pero incapaces de dar calor, tierra pero nos asusta volver a ella, somos dioses con complejo de hombre, capases de crear un universo unicamente nuestro,pero nos falta amor, y fe.

Mostrando entradas con la etiqueta El Verdadero Saber. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta El Verdadero Saber. Mostrar todas las entradas

El Verdadero Saber

Muchos nos interesamos por la ciencia esotérica, sin estar preparados.


Simplemente citamos fragmentos de libros o de personas, que hemos tomado de cualquier parte; pero, que no comprendemos. Sin embargo, nos sentimos orgullosos de pasar por astrólogos, alquimistas, magos, cabalistas, etc.


Pero no nos damos cuenta; que nuestra existencia y todo nuestro ser, no es más que una leonera. Que nuestra vida, no tiene ninguna relación con la astrología, alquimia, magia o cábala.

¡Sería preferible, dejar en paz a todas ésas ciencias! Porque es en la vida cotidiana, donde debemos demostrar que sabemos algo.


Leyendo libros; evidentemente, siempre se logra obtener conocimiento. E incluso, llegar a ser muy eruditos. Pero éste, no es el verdadero saber.


El verdadero SABER, es ser capaces de dominarnos, liberarnos de nuestras debilidades, de no ser eternamente presas de tensiones interiores; para que siempre sea nuestro Espíritu, quien se manifieste en nosotros.


Aquel que posee el verdadero saber, trata de manifestarse en todas partes, como una presencia luminosa y benefactora. Y solamente después; será cuando la ciencia esotérica, le aporte realmente algo.


Pues al conocernos a nosotros mismos, entender cómo funcionan nuestros cuerpos: Mental concreto, astral, físico etérico y denso, logramos alcanzar el verdadero saber; con la ayuda, de nuestro Espíritu.


Porque quien se conoce así mismo, conocerá; mediante su Espíritu, el Universo.

Interpretación de las enseñanzas de Omraam Mikhaël Aïvanhov